La reproducción de dichos esquemas machistas hace que el “activo” sea “menos” mal visto e inclusive bien visto dentro de una sociedad como la nuestra, pues el es el que penetra, el chingón, el que chinga, el que jode, el que coje, el que domina, el que se impone, ante el pasivo quién resulta ser el débil, el chingado, el que ha sido penetrado y con ello perdedor de su “hombría” tan preciada y preciosa, (y que radica al parecer en su culo), al perderla pierde tambien el “honor” de estar con los “hombres” de verdad.
El carácter del activo, deberá de asociarse al macho, al hombre, a lo “masculino”, al chingón, al que puede con todos y ¿por qué no? con todas.
“Solo soy activo”, lo dicen con orgullo, con hombría, con una pose de: “yo solo cojo, wey si quieres y sino pues no te hago el favor”.
Hay de aquel que me toque el culo, porque YO solo me los cojo, pero yo soy bien macho, tan macho que por ello te cojo a ti hombre.
Y en el caso de los pasivos, la sensualidad, el “deber ser”, más bien aprendido o mamado de una sociedad que a los pasivos, los hace lo mas parecidos a mujeres y por lo tanto, que los identifica y les da chance, si y solo si, acuden y adoptan a actitudes de “ellas”, entonces “deberán de ser” sensuales, provocativos, muy putos en la cama y recatados, disponibles para toda aquella bestia que quiera con ellos, y sin derechos a cuestionamientos, morales, físicos o sexuales, que para esos son agujeros, depósitos de semen y no más.
Y entonces ¿en dónde quedan esos seres que se denominan como inters a si mismos o sin problemas de estacionamiento? Es decir los que no tienen problemas en asumir un rol pasivo o activo, usando estos términos para definir solo un aspecto de la sexualidad.
¿Por qué repetimos esquemas que no corresponden a un relación homosexual? Es decir ¿por qué? uno tiene que ser activo y el otro pasivo, ¿por qué la descalificación inmediata a una pareja en donde los dos se ven muy “obvios” muy “femeninos”? ¿Es acaso que no se puede amar de esa forma?
Explicarlo, hacia el hetero es difícil, pues en la mente de la mayoría de los heteros, o todos queremos ser como mujeres es decir pasivos irredentos y no más. Y entonces no hay concepción para los activos. Peor y más peliaguadas se ponen las cosas cuando sueltas: ¡soy hombre! y ¡me encanta la verga!.
Los cuestionamientos se ponen de a peso y es entonces que se hace necesario el planteamiento.
¿Y tú pichas, cachas o bateas?
¿Soplas nucas o muerdes almohadas?
¿Activo, pasivo o simplemente humano?
Tal vez esa última cuestión sea la más importante más allá de la sumisión y el ejercicio de poder, más allá de complejos y repeticiones de conceptos que no son los nuestros, pues no somos en esencia heterosexuales, sin embargo la posición machista se hace presente en el homosexual y con menos medida en el gay, el machismo es otra cuestión y de ella podremos hablar en otros números.
Popularity: 1% [?]