Siempre supe que era diferente…no sólo porque tuviera un natural interés por aprender, una falta de habilidad crónica y apatía por los deportes grupales, como el fútbol., sino también en el plano político. Estudiando en un colegio rodeado de hijos de militares, aprendí desde chico a escuchar, y quedarme callado sobre ciertos temas, porque hacer lo contrario podría tener nefastas consecuencias. El aplicarse en los estudios tenía bastante sentido. Algún día la “era de oscuridad” se acabaría y se abrirían puertas para quienes estuvieran preparados (¡aún espero que eso pase!), y por otro lado, tampoco se podía hacer mucho más, lo único que se tenía era libertad para pensar… Pero los tiempos cambiaron y ya en democracia, yo entraba a estudiar al mejor colegio público de Chile. Donde ser distinto era LA norma, lo mismo que la tolerancia…bueno, al menos en teoría.
Mejor volvamos a lo que Uds. probablemente les interese más…Rodeado de chicos muchos de ellos guapos y/o inteligentes, pueden imaginar que fue fácil descubrir que era distinto en otra fase, en especial en los camarines… Sin embargo en un ambiente lleno de testosterona, y de competencias de virilidad, de nuevo mi refugio fue el estudio, aunque ya no estaba solo: había muchos más chicos interesados en temas pernos como Historia, Política y hasta esoterismo. Sin embargo, reconocerse gay era un paso mayor y peligroso ante la existencia de un grupo de locas que luchaban por un espacio con la táctica que yo NUNCA he apoyado: llamar la atención, transgredir las normas y estereotipar a quienes no estaban en la misma onda.
Según yo, el respeto se gana siendo uno más, sin buscar deliberadamente un trato distinto, dentro de las normas y el orden establecidos. Por otro lado, no veo por qué a los demás les interese o deba interesarles qué hagas en la cama y tampoco por qué eso deba reflejarse en un comportamiento en cuanto a indumentaria y actitudes distintas a los demás. O sea se puede ser distinto y es un valor, pero tal como puedes ser de derecha ,y no por eso andar con la svástica o llorando a Pinochet, no por ser gay debes vestirte o comportarte como una mina…siendo que son precisamente aquello que NO nos atrae… (¡?)
Pueden entender que esta vez guardé el secreto de mi sexualidad, para no caer dentro de un grupo al cual respeto pero con el que no comparto su forma de buscar tolerancia. De cualquier forma, eso tampoco tenía mucho sentido, éramos muchos más los que estábamos en búsqueda y confundidos…no faltaba de quién enamorarse… ¡qué tiempos aquellos!
De cualquier forma, entonces descubrí que la Literatura y mi educación inicial (con valores católicos tradicionales) me jugaban una mala pasada: yo buscaba amor, una historia, inteligencia, una buena conversación, más que el sexo. Y si bien podía aceptar ser gay, difícilmente podría ir en contra de mi propia concepción sobre lo sagrado de tu propio cuerpo. Esa era otra razón para no ser parte de las locas. En su amplia mayoría eran libertinas, y yo seguía siendo un romántico empedernido que busca un hombre hecho y derecho como compañero, no parejas múltiples y “típicas del ambiente”.
Veamos qué les pasa con esta historia…si quieren puedo ahondar en las experiencias del colegio…la veta nostálgica siempre me absorbe, o bien seguirles contando en qué estoy ahora…o si no les interesa nada de eso, ¿Mejor me voy para mi casa?
Popularity: unranked [?]