Si al mirarte al espejo por las mañanas o al revisar las fotos de la última fiesta a la que fuiste, te percatas de que en tu rostro se están acentuando las líneas de expresión; tal vez sea el momento de averiguar algunas alternativas para recuperar la esplendidez que lucía tu cara algunos años atrás.
Como todos sabemos, en la medida en que vamos creciendo, la piel del rostro se va marcando de manera natural como consecuencia de la contracción de los músculos por gesticulaciones y expresiones tales como: la sonrisa, el enojo, el estrés, entre otras.
Afortunadamente hoy en día, la medicina nos ofrece un sinnúmero de opciones para lucir un semblante terso y jovial sin importar cuantas velitas hayamos apagado en nuestro más reciente pastel.
A fin de encontrar el elixir de la eterna juventud podemos probar de todo. Sin embargo, no en vano la toxina botulínica, mejor conocida como el Botox, figura como una de las mejores alternativas en el tratamiento antiedad… Ahora bien, ¿Por qué es ésta una óptima elección cuando de eliminación de arrugas y líneas de expresión se trata?
La respuesta es sencilla y consiste básicamente en que el Botox ha aportado grandes beneficios en el campo de la estética, pues con su ayuda se han desvanecido notable y rápidamente las arrugas en el rostro de hombres y mujeres de entre 20 a 60 años de edad de todo el mundo.
Para conocer un poco más sobre este producto, comenzaremos diciendo que fue en la década de los 70 cuando el oftalmólogo Alan Scott, al tratar a uno de sus pacientes con estrabismo, utilizó la toxina botulínica con la intención de debilitar el músculo del ojo que causaba dicha desviación.
Cuál sería su sorpresa al observar que, tras cierto tiempo, no sólo había corregido la deficiencia visual de su cliente, sino que también había mejorado a un aspecto jovial la piel de la zona donde había trabajado.
Así fue como esta toxina de origen natural se fue infiltrando en el mundo de la belleza, atacando las arrugas y líneas de expresión del cuello y las patas de gallo, así como las de la parte más sensible de la cara, la denominada “Zona T”, la cual abarca frente, entrecejo, nariz y contorno de labios.
En la actualidad, la aplicación del Botox se ha convertido en un tratamiento antienvejecimiento que goza de gran popularidad entre los hombres, ya que les permite cuidar su imagen personal, sentirse bien y verse más jóvenes con un método práctico, eficaz, sencillo, y dedicándole muy pocos minutos a su cuidado personal. Otro factor que ha sido altamente valorado es que el Botox es menos invasivo y costoso que otros tratamientos como la cirugía plástica.
Un tratamiento de Botox consiste en inyectar, en los distintos sitios a tratar, una cantidad muy pequeña de dicha sustancia; consiguiendo de ello debilitar o relajar la musculatura local, impidiendo su contracción y la consecuente formación de las líneas de expresión.
El efecto por su parte puede percibirse entre las 48 y 72 horas posteriores a la terapia, alcanzando su máxima plenitud luego de siete días aproximadamente, y tiene una duración de entre 4 a 6 meses. Luego de este periodo se sugiere una aplicar una reinyección para perdurar la apariencia de un rostro jovial.
Es importante mencionar que los músculos no tratados se continúan contrayendo con normalidad, sin afectar las expresiones de la cara y permitiendo la reintegración a las actividades cotidianas en forma inmediata.
Otro detalle a considerar es que esta práctica es indolora porque es un método no quirúrgico, que no bloquea la actividad muscular, es de acción local y, ni el nervio ni el músculo se ven afectados. Además, en su aplicación se utilizan las agujas más pequeñas y la medicina misma no duele tanto como la anestesia local que se utiliza generalmente.
Ahora ya lo sabes, si eres mayor de 20 años y tienes alguna línea de expresión que no te agrade, estás en condiciones de acudir con personal médico especializado en la técnica de esta aplicación, como Cirujanos Plásticos o Dermatólogos. Ellos te realizarán una valoración y te harán saber cuáles son las expectativas del Botox en tus expresiones faciales.
No está demás decir que, no existen contraindicaciones ni efectos nocivos a la salud, siempre y cuando el tratamiento sea ejecutado por un profesional calificado ya que, existen clínicas de belleza en las que por carecer de los conocimientos profesionales llevan a cabo una mala aplicación; derivando como consecuencia: el efecto de parpados caídos o parálisis faciales temporales.
Para concluir, debemos reconocer que vivimos en una época en la que la familia, la pareja, el ámbito profesional y otras esferas de la vida social nos demandan una buena presentación y siempre será bueno estar al día en estos temas.
Sin embargo, sin importar si optas o no por un tratamiento o terapia para lucir más joven y radiante; nunca pierdas de vista que tu mayor atractivo radica en tu particular forma de ser, pensar y actuar; así que el resto es sólo un accesorio que se suma a tus
Por: Omar Sanabria, Anodis
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